Patatas Chips

    A finales del siglo XVIII la patata se convirtió en el pan de los pobres. Sin embargo, no comenzó a consumirse frita  hasta principios del XIX. Las patatas fritas, más que un invento fueron una receta: patatas astilladas. Todo comenzó con una receta que el embajador de EE.UU. en París, Thomas Jefferson, se llevó a su patria. La receta estuvo mucho tiempo olvidada hasta que en el verano de 1853 un chef de cocina neoyorkino, George Crum, comenzó a preparar las patatas al estilo francés: conocidas luego por “french fries”, patatas fritas de un grosor no superior a los cuatro milímetros. Las patatas de Crum triunfaron y consiguió hacerlas tan finas que ya no podían pincharse con el tenedor. Se convirtieron en la estrella del menú: las patatas crujientes o patatas chips. Ante el éxito de su invento, el chef Crum montó su propio restaurante, comercializó su invento y empaquetó sus patatas chips, que eran vendidas por calles y teatros. El nombre “chips” con el que se bautizó a las patatas fritas, proviene de un término inglés que significa “astillas”.