¿Cuál es la edad de la Tierra?

    Generalmente le preguntamos la edad – si nos atrevemos- a las personas, y esta curiosidad humana la hemos aplicado a todo lo que nos rodea. De tal forma que a quienes no nos responden, emprendemos nuestras pesquisas para averiguarlo.

    ¿Cuán vieja es nuestra Madre Tierra? Clair Patterson, geólogo norteamericano de Iowa, lo proclamó en 1953: 4.550 millones de años (70 millones de años más o menos).

    ¿Cómo lo hizo? En su proyecto de tesis se basó en un proceso que había observado por primera vez Rutherford en 1904. Algunos átomos se desintegraban pasando de un elemento a otro a un ritmo lo bastante previsible para que se pudiesen usar como relojes. Para calcular la edad de las rocas lo que Patterson medía era la tasa de desintegración del uranio hasta convertirse en plomo.

    Hubo muchas dificultades técnicas, de todas ellas, una se convirtió con los años en la pesadilla de la Ethyl Corporation, una empresa mundial  del petróleo, poderosa y con muchos amigos influyentes. Las muestras de Patterson quedaban invariable e inexplicablemente contaminadas con grandes dosis de plomo atmosférico en cuanto se las exponía al aire: la atmósfera que respiramos tenía plomo en suficiente y demasía abundancia, y el 90% parecía provenir de los tubos de escape de los coches.

    El plomo es neurotóxico. Si ingieres mucho, puede dañarte el cerebro y el sistema nervioso central de forma irreversible. Entre los numerosos síntomas se cuentan la ceguera, el insomnio, la insuficiencia renal, la pérdida de audición, el cáncer, la parálisis y las convulsiones, llegando al coma y la muerte.

    Para demostrar que la procedencia del plomo era de los tubos de escape de los automóviles, tenía que comparar los niveles de plomo actuales con los que había antes de 1923 – momento en que se empezó a usar el plomo para evitar el fenómeno de trepidación, conocido como golpeteo del motor-. Utilizó para ello los testigos de hielo de las capas de nieve acumuladas en lugares como Groelandia, pues las diferencias de temperatura producen leves cambios de coloración del invierno al verano, y se pueden contar en periodos de centenares y hasta miles de años.

    Lo que descubrió Patterson fue que antes de 1923 casi no había plomo en la atmósfera y que los niveles de plomo habían aumentado constantemente desde entonces. A partir de ese momento, convirtió la tarea de conseguir que se retirase el plomo de la gasolina en el objetivo de su vida. Gracias a sus esfuerzos, la gasolina plomada se retiró en Estados Unidos en 1986. Casi inmediatamente se redujo en un 80% el nivel de plomo en la sangre de los estadounidenses. Pero, como el plomo es para siempre, los habitantes actuales del país tienen cada uno de ellos, unas 625 veces más plomo en sangre del que tenían los que vivieron en el país hace un siglo.

    Y aún hoy la cantidad de plomo en la atmósfera sigue aumentando también, de una forma completamente legal, en unas cien mil toneladas al año, procedentes de las diferentes actividades industriales. Podemos recordar la actualidad y profundidad de las palabras escritas en 1855 por el jefe piel roja Seattle:

    Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi gente. Cada aguja brillante de pino, cada ribera arenosa… Sabemos que el hombre blanco no entiende nuestras razones. Una porción de muestra tierra es lo mismo para él, que la siguiente; para él, que es un extraño que viene en la noche y nos arrebata la tierra donde quiera que la necesite. La tierra no es su hermana sino su enemiga y cuando la ha conquistado se retira de allí. Su apetito devorará la Tierra y dejará detrás sólo un desierto.

    … Si decidiera aceptar lo haría con una condición. El hombre blanco debe tratar a las bestias de esta tierra como a sus propios hermanos. Yo soy un salvaje y no entiendo ninguna otra forma. He visto millares de búfalos muertos por el hombre blanco, para que pudiera pasar un tren. Yo soy un salvaje, y no entiendo como el humo del caballo de hierro puede ser más importante que el búfalo, el que nosotros matábamos solamente para poder sobrevivir ¿Qué es el hombre sin las bestias? Si todas las bestias fuéranse el hombre moriría de una gran depresión de espíritu. Cualquier cosa que le pase a los animales le pasará también al hombre. Todos los seres están relacionados. Cualquier cosa que acontezca a la tierra acontecerá también a sus hijos.

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